Mínimo consumo energético en viviendas y oficinas: objetivo 2020

Entre ceja y ceja tiene la Comisión Europea la disminución del consumo energético. En esa línea se ha cesado la producción de halógenas y en no demasiado tiempo estará prohibida incluso la comercialización de las mismas. Aumentar la eficiencia energética en pos de combatir el incipiente problema relativo al agotamiento de recursos, contaminación y encarecimiento de servicios. Así, la normativa europea de los últimos tiempo va muy encaminada y enfocada a este racional uso de la energía. Un marcado carácter estratégico hacia la eficiencia de las fuentes energéticas. Basado en la Directiva 2010/31 y en la actualizada de 2012/27.

¿En qué consiste la normativa?

En referencia a este punto destaca que hasta el 40% del consumo energético total de la Unión Europea es de los hogares. El restante estaría relacionado con la producción de bienes y servicios, el transporte y multitud de ámbitos más. Aquí radica la importancia de promover inmuebles de consumo energético casi nulo. Es por ello que cualquier nueva construcción, legislación, medidas o beneficios impositivos van encaminados a ideales de consumo mínimo. Con ello alcanzar los objetivos marcados para 2020 relativos a energía y uso de combustibles fósiles, contaminación, sostenibilidad, etc. sería más factible.

Para ello, la Unión Europea emitió un decálogo con cinco ítems relativos a la edificación de viviendas con consumo energético casi nulo. Todos y cada uno ateniéndose a la norma UNE-EN ISO 50001.

Consumo energético por Zonas Climáticas

En este punto, obviando cualquier tipo de definición teórica y centrándonos en la incidencia de la iluminación. Nos encontramos con que la Comisión Europea diferencia dos elementos importantes: el consumo y el uso de energías renovables. En el primero de los puntos la incidencia es fundamental en términos de eficiencia energética. Y es que el LED ayuda de forma exponencial a mejorar este aspecto, como ya indicamos. Asimismo, la UE ha diferenciado en Zonas Climáticas en base a la necesidad energética.

Zona Climática Exigencia en oficinas Exigencia en viviendas
Zona mediterráneo 20-30 kWh/(m2/año) de energía primaria neta, con, normalmente, un uso de energía primaria de 80-90 kWh/(m2/año) cubierto por 60 kWh/(m2/año) procedentes de fuentes renovables in situ. 0-15 kWh/(m2/año) de energía primaria neta, con, normalmente, un uso de energía primaria de 50-65 kWh/(m2/año) cubierto por 50 kWh/(m2/año) procedentes de fuentes renovables in situ.
Zona Oceánica 40-55 kWh/(m2/año) de energía primaria neta, con, normalmente, un uso de energía primaria de 85-100 kWh/(m2/año) cubierto por 45 kWh/(m2/año) procedentes de fuentes renovables in situ. 15-30 kWh/(m2/año) de energía primaria neta, con, normalmente, un uso de energía primaria de 50-65 kWh/(m2/año) cubierto por 35 kWh/(m2/año) procedentes de fuentes renovables in situ.
Zona Continental 40-55 kWh/(m2/año) de energía primaria neta, con, normalmente, un uso de energía primaria de 85-100 kWh/(m2/año) cubierto por 45 kWh/(m2/año) procedentes de fuentes renovables in situ. 20-40 kWh/(m2/año) de energía primaria neta, con, normalmente, un uso de energía primaria de 50-70 kWh/(m2/año) cubierto por 30 kWh/(m2/año) procedentes de fuentes renovables in situ.
Zona Nórdica 55-70 kWh/(m2/año) de energía primaria neta, con, normalmente, un uso de energía primaria de 85-100 kWh/(m2/año) cubierto por 30 kWh/(m2/año) procedentes de fuentes renovables in situ. 40-65 kWh/(m2/año) de energía primaria neta, con, normalmente, un uso de energía primaria de 65-90 kWh/(m2/año) cubierto por 25 kWh/(m2/año) procedentes de fuentes renovables in situ.

 
Asimismo, el análisis europeo indica la obligatoriedad de que todos los Estados miembros presenten para 2020, en viviendas, y para 2019, en oficinas, consumo energético casi nulo. Para ello, el uso de energías renovables no es el único aspecto a tener en cuenta. Sino que el buen aprovechamiento energético es fundamental.

El papel de Gelfor

Estudios de eficiencia energética personalizadosLos análisis realizados llevan a un consumo eficiente y no solo al empleo de renovables. Para ello las técnicas se han perfeccionado en términos de eficiencia energética. Hasta el punto de que en el mundo de la iluminación se elaboró la etiqueta de eficiencia energética. Aislamiento térmico, ventanas y puertas aislantes, materiales… Todo ello junto a los grandes avances de la iluminación en torno al LED harán cumplir las obligaciones de la CE.

Es por ello que desde Gelfor y en las líneas de la UE llevamos tiempo ya ofreciendo estudios de eficiencia totalmente gratuitos. Todos personalizados a cada usuario para potenciar las características del lugar a instalar y de los elementos lumínicos empleados en dicha instalación.