Cada vez es más usual encontrar noticias en las cuales los ayuntamientos o gobiernos de diferentes enclaves deciden pasarse al LED. Las ventajas son plausibles, pero también se cometen ciertos errores corregibles. Optimizar la iluminación no se queda en modificar la luminaria, poniendo esta con tecnología LED. Sino que también la vía pública tiene diversas características que afectan de forma directa al cómo y qué se instala.

Es por ello que la principal ventaja y razón de ser del cambio al LED radica en la eficiencia energética. Este punto dota a las calles y carreteras de un ahorro radical en referencia a la anterior iluminación. Principalmente porque el consumo se disminuye de forma exponencial. Pero también porque las emisiones de CO2 son mucho menores con la instalación LED. Dentro de estos aspectos positivos entra también el tiempo de encendido, pues con esta tecnología es inmediato. Asimismo, la luz clara que produce ayuda a la visibilidad aumentando la seguridad para conductores y viandantes.

Dentro de todas estas ventajas destaca también la capacidad para que las farolas se puedan enfocar. Pudiendo de este modo establecer unas pautas lumínicas totalmente favorables a la hora de eliminar posibles deslumbramientos. Del mismo modo, la tecnología LED permite seleccionar la temperatura de color idónea según el lugar donde se instale. Pues no es lo mismo una zona ajardinada que una carretera, siendo mucho más importante colores fríos o neutros en esta última. Así como el IP, dado que al estar a la intemperie es un aspecto muy a tener en cuenta a la hora de instalar las luminarias.

Mejoras para la iluminación en vía pública

Por otra parte, todavía queda mucho por mejorar en las instalaciones lumínicas de la vía pública. Principalmente en la racionalización de la iluminación. Actualmente, en la mayoría de ciudades el nivel de iluminación es estable desde que se enciende hasta que se apaga. Siendo en muchos periodos temporales innecesaria la iluminación dado que la frecuencia de paso es ínfima. Por ello, detectores de presencia conectados entre luminarias mejorarían la eficiencia lumínica. Haciendo que la calidad del servicio crezca sobremanera. Así, en algunos pueblos con prácticamente ningún paso sería muy interesante ajustar una iluminación del 30% para que con la presencia se aumente hasta el 100%. Así se conseguiría un gran ahorro por la reducción del consumo.

Del mismo modo que con la tecnología Li-Fi podría incluso implementarse una red para conectarse a internet. Optimizando de este modo la tecnología actual y ofreciendo servicios totalmente sostenibles.