Guía para iluminar oficinas con LED

El trabajador y su rendimiento. Principales aspectos que tienen en cuenta los gerentes de cualquier empresa a la hora de confeccionar el espacio de trabajo. Es por ello que la calidad de las oficina y su iluminación se antoja fundamental. Y es que la luz de un puesto de trabajo influye física y mentalmente. Una buena iluminación incide de forma directa en el bienestar y la productividad del empleado. Así, una planificación idónea a la hora de adaptar cada área de trabajo será clave para potenciar estos factores en cada trabajador.

Varios son los puntos a tener en cuenta cuando se vaya a realizar la instalación. Principalmente, se debe tener en cuenta en qué tipo de área hay que realizar la instalación. No es lo mismo instalar en una oficina en el área de diseño que en una sala de juntas. Por ello, el espacio a iluminar, el número de trabajadores o la distribución del mobiliario afectarán a la hora de diseñar la colocación de las luminarias.

Consecuencias de una iluminación deficiente

Puede parecer una obviedad, pero con una buena iluminación se elimina el riesgo de accidentes. Muchos pensarán: ¿qué accidentes puede haber en una oficina? Pues cualquier tipo de tropiezo o mala colocación de elementos en una estantería o mesa podrían producirla.

Pero este punto no es el que incide en mayor medida, pues el impacto que tenga la iluminación en las personas que conviven durante tantas horas se advierte fundamental. Hay efectos negativos como la fatiga y cansancio ocular intrínsecos a la colocación de las luminarias. De hecho, hay incluso enfermedades localizadas: trastorno afectivo estacional (TAE) y síndrome del edificio enfermo (SEE). Pérdidas de energía o aumento de la irritabilidad son sus síntomas, y la depresión su posible consecuencia.

¿Por qué el LED en la oficina?

Eficiencia energética y rentabilidad. El LED tiene estos dos puntos como principales armas con respecto a otros competidores. Asimismo, la capacidad de iluminar eliminando los brillos y evitando zonas sin iluminación también es muy notorio. Una buena planificación al colocar las luminarias según la actividad desarrollada será clave. Eliminar áreas sin luz, aumentar la productividad y mejorar el estado de ánimo de los trabajadores están en juego.

Tipos de iluminación por áreas

Iluminación general

<img src="http://gelfor.es/wp-content/uploads/2015/12/Inmobiliaria-habitale-proyecto-gelfor-4-300×191 cialis online canada.jpg” alt=”Iluminación general” width=”400″ height=”196″ class=”alignleft size-medium wp-image-10735″ />Espacios sin sombras gracias a la uniformidad proporcionada por las luces. La capacidad de crear una iluminación homogénea es clave, dado que no se intenta poner énfasis en ningún punto. Para ello se debe tener muy en cuenta el ángulo de apertura de cada luminaria. Optimizar el rendimiento de este aspecto será vital a la hora de una buena iluminación general.

La instalación de las luminarias se colocan por encima del campo de visión, en el techo generalmente. Para ello se puede emplear una luminaria empotrada, en superficie o en suspensión. ¿Por qué en el techo? Porque la iluminación llegará de forma directa y si se situase en la pared, por ejemplo, sería indirecta.

Un nivel de iluminación correcto tendría el paréntesis de 500 a 750 lux, dependiendo de las actividades habituales. Principalmente porque una sala de diseñadores u otra con gente que simplemente sea de mecanografía diferirán. Precisamente, el incipiente uso de los ordenadores deberá tenerse en cuenta por los posibles reflejos de las pantallas.

Iluminación puntual

Concentrar la luz en un punto de forma más intensa. Ese es el principal cometido de este punto. Para ello se debe conocer con precisión la actividad a realizar, así como la ubicación de cada puesto de trabajo.

Para la iluminación puntual o focal se pueden emplear distintos tipos. Desde el típico flexo colocado en la misma mesa pasando por la iluminación en suspensión hasta un foco direccionado. Lo más recomendado es que se disponga la luz de forma lateral en pos de disminuir los reflejos y las sombras.

Bien es cierto que se puede confeccionar un espacio con iluminación general o puntual. Pero lo más habitual y recomendable es una buena fusión entre ambos. Asimismo se pueden emplear luminarias decorativas. Siendo el principal cometido mejorar la estética sin que interfieran en las instalaciones comentadas anteriormente. Evitar destellos o reflejos son fundamentales a la hora de instalar estas luminarias.