Índice de reproducción cromática: no confundas el color

¿Qué es el índice de reproducción cromática? ¿Tanto influye en las luminarias? ¿Cómo se mide? ¿Esto no era eso de la temperatura de color? ¡Un pequeño respiro, que vamos a explicarlo todo! En primer lugar debemos saber que el índice de reproducción cromática (CRI o Ra) “mide la capacidad de una fuente de luz para reproducir los colores fielmente”. Siendo 100 el valor más elevado, con el que todos los colores se reproducen como son y sin distorsiones.

Si lo simplificamos, teniendo en cuenta un día soleado sin ninguna nube y vemos un objeto, así sería el color de verdad. El de siempre. El color del objeto en sí. Es por ello que ese momento tendrá una luz de 100 Ra, la reproducción de colores no estará distorsionada. Así, cuanto mayor índice de reproducción cromática más real será el color original al iluminado.

Índice de reproducción cromática y el LED

El gran beneficio que ha traído consigo la instauración del LED con respecto al CRI radica en el consumo. Con anterioridad según incrementaba este índice de reproducción cromática, también aumentaba el consumo. Había una relación directamente proporcional entre CRI y consumo. Por el contrario, con el LED y su mínimo consumo de energía se elimina dicha relación o, al menos, se minimiza.

¿Por qué es tan importante el CRI?

El CRI es fundamental y más cuando se trata de un comercio. Por ende, contra más importante sea el aspecto del producto a vender mayor empaque tendrá el índice de reproducción cromática. Y es que, poniendo un ejemplo claro a la hora de comprar ropa vemos cómo varía el producto según lo veamos. No es el mismo color en la tienda, que en el probador, en casa o después en la calle. He aquí la importancia de que la luminaria tenga un CRI elevado para que sea lo más fidedigna posible la imagen con iluminación a la de la calle.

Así, en caso de que se tenga un comercio no se debe escatimar en el gasto de iluminación. Será igual o más importante esta inversión como la que se realice en el producto o en la publicidad. En este punto también es muy importante saber dónde colocar luminarias con mayor o menor CRI.

Tiendas de textil, escaparates, hospitales, lugares de enseñanza, talleres de pintura, etc. Enclaves fundamentales para que el CRI deba ser elevado puesto que el color es crucial. Así, en cualquier tipo de actividad de interior no se debería instalar una luminaria con CRI menor a 80 Ra, mientras que con valores menores a 70 Ra no son fidedignos los colores representados.

Diferencias entre CRI y temperatura de color

Ambos conceptos tienen una importancia preponderante a la hora de escoger una luminaria u otra. Principalmente cuando hablamos de instalaciones en comercios. Asimismo son dos conceptos independientes, pues cada uno afecta de una forma al color.

El color que reproduce cada luminaria depende de la temperatura de color, mientras que el CRI cerciora cuál es la luminaria que más representa los colores de forma fidedigna a la realidad. Así, a la hora de comparar que lámpara o bombilla tiene mejor CRI deben tener ambas la misma temperatura de color para que no haya discrepancias en las tonalidades resaltadas.

Clasificación de las lámparas según el CRI

Como indicamos con anterioridad, la mayoría de las luminarias LED superan los 80 Ra. Siendo común valores en torno a los 90 Ra en instalaciones que requieran gran capacidad lumínica en términos cualitativos. A partir los 85 se consideraría un índice de reproducción cromática óptimo, bueno entre 70 y 85 y mediocre entre 50 y 70. Según el Fenercom podría considerarse esta Guía:

Clase CRI (Ra)
1A >90
1B 80-89
2A >70-79
2B 60-69
3 40-59
4 <20