La Estación Espacial Internacional está viendo como las luces fluorescentes dejan de tener preponderancia en términos de iluminación en favor del LED. El motivo para la NASA se aleja de los que en la Tierra nos atañen, pues el objeto no se trata de eficiencia ni seguridad en el trato de la energía. Todo se reduce a mejorar la salud y los hábitos de vida de los astronautas pilules cialis. Principalmente porque el complejo orbita la Tierra cada 90 minutos, viendo salir y ponerse el sol hasta 16 veces.

La luz produce en nuestro organismo efectos directos en forma de estimulante, mejorando el estado de alerta y el rendimiento. Asimismo, es un relojero y permite restablecer nuestro reloj interno cuando se descuadra por los efectos directos en el sueño y los ritmos circadianos. Así, la proteína sensible a la luz (melanopsina) que porta el ojo humano y se encarga de mediar los efectos de la luz sobre el ojo. Es muy sensible a la luz azul en longitudes cortas, por lo que variando la proporción de esta longitud se promueven diversos estados. Entre ellos se encuentra el sueño o el estado de alerta.

Es por ello que la NASA se ha encargado de instaurar un sistema de iluminación multi-LED. El objetivo principal es poder controlar las consecuencias que provoca la luz en el cuerpo humano.

No estamos convirtiendo la ISS en una discoteca, sino que vamos a utilizar tres ajustes de luz diferentes. Utilizaremos un ajuste de luz general que proporcione una buena luz para ver durante el trabajo normal, un ajuste enriquecido con luz azul de mayor intensidad que eleva el estado de alerta y puede cambiar mejor el reloj circadiano cuando sea necesario, y una intensidad azul de baja intensidad agotada ‘Pre-sueño’ para calmar el cerebro y promover el sueño. Estudiaremos el impacto de estas luces en futuras misiones”, concluía Steven Lockley como miembro del estudio Lighting Effects encargado por la NASA.

Aplicaciones en la Tierra

Además, como es habitual en diversas pruebas de la NASA, podría tener aplicaciones en la Tierra. Y es que los resultados de los diversos estudios a llevar a cabo se trasladarían en beneficios sociales e incluso de salud. Los trastornos de sueño sería mucho más fácil tratarlos con los ajustes sobre la intensidad de luz. Así como el jet lag o diversos fenómenos similares.